Problemática

El abuso del alcohol es el uso exagerado de cualquier tipo de bebida alcohólica que afecta el funcionamiento social, laboral o personal del individuo, acompañado por consumo en circunstancias peligrosas, problemas legales relacionados con la bebida y hábitos persistente a pesar de las consecuencias interpersonales o sociales. Según la asociación americana de psiquiatría el abuso de alcohol se caracteriza por un patrón de consumo exagerado durante un periodo de 12 meses que le impide desarrollar su vida social normalmente. El uso y abuso del alcohol es muy común entre los adolescentes y puede tener consecuencias graves. Un 50% de las muertes debidas a accidentes, homicidios y suicidios, de personas entre los 15-24 años, tienen que ver con el abuso del alcohol. El alcohol contribuye a la agresión física y sexual en casos como el asalto y la violación.

Las posibles etapas de la experiencia del adolescente con el alcohol incluye la abstinencia (no uso), la experimentación, el uso regular (tanto recreacional como compensatorio debido a otros problemas), el abuso y la dependencia. El uso recreacional repetitivo y regular puede llevar a otros problemas tales como la ansiedad y la depresión. Algunos adolescentes hacen uso del alcohol regularmente para compensar el estado de ansiedad, depresión y la falta de destrezas sociales positivas. No se puede perder de vista el uso del tabaco y el alcohol por parte del adolescente, porque ambos son sustancias umbrales para otras drogas (marihuana, cocaína, alucinógenos, inhalantes y heroína). La combinación de la curiosidad, el comportamiento asociado con la tendencia a correr riesgos y las presiones sociales hacen difícil que los adolescente digan que no.

El adolescente con un historial familiar de abuso del alcohol a quien le faltan las destrezas sociales puede moverse rápidamente de la experimentación hacia patrones de abuso serio o la dependencia. Algunos otros adolescentes, aunque sin un historial familiar de abuso, pero que experimentan, pueden también progresar hacia el abuso y la dependencia. En particular, a los adolescentes con un historial familiar de abuso del alcohol se les aconseja que se abstengan y que no experimenten. Nadie puede predecir con seguridad quien abusara o creara dependencia al alcohol, pero al que no bebió nunca se le puede garantizar que no tendrá problemas.

Los síntomas de aviso del abuso de alcohol pueden incluir:

  • Una baja en el rendimiento escolar
  • Un cambio en los grupos de amigos
  • Un comportamiento delictivo
  • El deterioro en las relaciones familiares.

Pueden también haber cambios físicos tales como: ojos enrojecidos, tos persistente y un cambio en los hábitos de comer y dormir. La dependencia del alcohol puede incluir lagunas mentales ("blackouts"), síntomas físicos al dejar de usar alcohol, retraimiento y otros problemas del funcionamiento en el hogar, en la escuela y en el trabajo.

Las conversaciones entre padres e hijos sobre la bebida puede ayudar a los adolescentes a evitar el consumo del alcohol antes de alcanzar la edad apropiada. La supervisión de un adulto es un factor clave para los adolescentes.